martes, 26 de julio de 2016

Presentación de la novela LAS FUGAS, de Carlos María Caron



Presentación de la novela 
Las Fugas, 
del escritor Carlos María Caron

El día viernes 24 de junio a las 19 hs, en la Escuela Del Sol, se presentó la Novela Las fugas, del escritor Carlos María Caron. Más de un centenar de personas se reunieron en algo que fue además una celebración muy emotiva de su vida y su persona. Los oradores fueron los escritores y talleristas (en el orden que hablaron): Gilberta Anatonia Caron, Fernando Chorny, Martín Greco y Javier Fernández Mouján.  Todos formados por Caron en sus talleres literarios y además representantes de la histórica revista Metafrasta. También contamos con las palabras de su esposa, compañera de toda su vida, Bettina Caron. ¡La celebración superó todas las expectativas y fue una noche increíble! Como dijo Pher Chorny: "Nos reunimos muchas personas para regalarnos todos un momento maravilloso, ¡había muy buena energía, ganas de reír, de emocionarse!" Caron estuvo presente de la forma más luminosa y genial y su familia agradece a todos los que con su presencia hicieron posible este inolvidable encuentro.

Algunas imágenes de la presentación


En la apertura, las palabras de Bettina

La primera que habló sobre la novela, Gilberta Anatonia Caron

Gilberta hablando sobre "Las Fugas"

El segundo orador de la noche, maravilloso momento de Fernando Chorny 

Gracias a todo el público presente! 

Magníficas palabras del psicólogo y escritor, Javier Fernández Mouján

Javier y sus emotivas palabras sobre Caron

Su esposa y compañera de toda la vida, Bettina Caron

El escritor Martín Greco y un momento memorable recordando la insólita y genial correspondencia entre ambos 

Martín Greco mostrando en pantalla sus cartas! ¡Bravísimo!

Fernando Chorny y geniales anécdotas (incluyendo un selvático!)






Una noche inolvidable, ¡qué bueno compartirlo entre todos!


Para adquirir el libro haga click en el link: Carlos María Caron. Las Fugas.


Reseña del libro: http://metafrastaediciones.blogspot.com.ar/


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lunes, 4 de julio de 2016

LAS FUGAS, de Carlos María Caron / Reseña del libro por Gilberta Anatonia Caron


Metafrasta Ediciones presenta

LAS FUGAS
de Carlos María Caron





       
LAS FUGAS, de Carlos María Caron
por Gilberta Anatonia Caron


         Carlos María Caron, escritor y crítico de arte, siempre ha sido -no sólo como él mismo se consideraba “un alternativo”- sino un gran provocador. Por eso debo decirles –que nos guste o no- en ésta, su última obra, y aunque no lo crean, Caron se quita el magnífico ropaje –imperial y soberano- de la risa, para transgredir una vez más y hacernos una última broma literaria: la de ponerse serio.
     ¿Por qué digo esto? Porque éste no es otro libro más, de la misma familia de obras a las que nos acostumbró, con una guerra declarada al aburrimiento y enalteciendo –por sobre todo- el elogio de la risa. No es otra obra, donde él es testigo hipnotizado por las desopilantes anécdotas de los personajes del barrio de Liniers y donde el humor emerge como antídoto para la mordedura de ese monstruo, temido por su irreverencia, que era la solemnidad. 
      En esta, su última novela, Caron –y a través de su protagonista Mariano Fernández Wilson- hace otra cosa: se fuga y sueña. Sueña hacia adentro y hacia los confines de sí mismo; se atreve a mostrarse vulnerable –por momentos hasta en carne viva- . Plasma sin pudor, su romanticismo endógeno. 
       Es el momento en que el comediante, terminada la función, se retira solo a camarines y frente al espejo se quita el maquillaje. Se mira, –absorto en los propios pensamientos-, el verdadero rostro. No niego fragmentos y personajes –que los hay- con el sello indiscutible de su humor. Y uno se ríe y se disfrutan. Pero a mi entender, mucho de la obra transcurre en bambalinas de una personalidad, y no en el escenario. Riqueza que se revela no sobre las tablas y bajo las luces, sino entre sombras, siguiendo al personaje por los pasillos del teatro, en la trastienda del gran espectáculo surrealista y de inspiración viva y constante que fue Caron.
      Por eso veo Las fugas, como una especie de “rinoceronte blanco” de la obra de Caron, la otra máscara que faltaba del teatro griego, colgada en la pared. 
     Y para mostrarnos ese otro rostro –y lo que yo considero, la muy difusa frontera entre la persona y el personaje- Tenemos a su protagonista, Mariano Fernández Wilson. 
     Entonces me viene a la memoria el Henry Chinaski de Bukowski, el Nick Adams de Hemingway, el adorable Arturo Bandini de John Fante, lo que pudimos conocer de Cortázar a través de Horacio Oliveira. 
       Nos metemos en una obra de ficción donde, por qué no -este probable alter ego de Caron- nos invita a seguirlo a través de una trama que tiene mucho de dramático y de fascinante mientras se ve atravesada por cantidad de situaciones políticas y sociales de nuestro país, especialmente en la década del setenta durante la dictadura militar. Pero para ahondar un poco más:

      LAS FUGAS, ¿Qué son LAS FUGAS? Las fugas serían en el personaje de Mariano -ya desde niño- como un soñar despierto. De modo que se fuga a otros mundos donde las personas de su alrededor toman matices de sueño idílico o de pesadilla. El protagonista fluctúa entre la realidad y el sueño en esa dialéctica –como decía Cortázar de imán y limadura- entrando y saliendo, a veces de modo brusco, otras imperceptiblemente. 
        Pero las fugas no sólo se juegan en su plano personal, sino que trascienden otras capas que llegan -por ejemplo con humor- a planos históricos, como cuando dice que “como es un sueño” la presidenta de la República que se llamaba María Estela, por alguna razón era “Isabel”. 
        Las fugas son también un compendio de las lecturas y anécdotas históricas preferidas de Caron. Sólo eso es una napa del libro que se puede seguir y que cruza toda la novela. Se mencionan episodios del Quijote, de la película Casablanca, clásicos como la manta partida, anécdotas de Lady Godiva, Napoleón III, Oscar Wilde, y mitología que va desde un combate entre Aquiles y Pentesilea hasta el Rey Midas y el mismo Prometeo. 
       Pero la diferencia entre sueños/fugas o ensoñaciones la da él mismo en el cap VII Pág. 44 en la voz de Fedra, su mujer: “Los sueños, los ensueños, nos deben transportar a mundos ideales. Los sueños de la razón son malos. Goya decía que los sueños de la razón engendran monstruos”. Y muchos de los “sueños de la razón” de Mariano Fernández tienen que ver con una de las etapas más oscuras de la historia argentina que fue la dictadura militar.
         Y acá vamos a ese segundo tema: en la primera parte del libro el personaje de Mariano se va dejando ver en diferentes facetas pero nada se sabe acerca de su detención durante la dictadura. Es justo a la mitad, cuando se produce un punto de inflexión en la obra: en un diario íntimo que relata hechos sucedidos el 14 de junio de 1976 se puede leer de boca de un Coronel, la frase encomillada: “Aquí se acabaron los padrecitos de los pobres”. Allí empezamos a encontrarnos con lo más duro del libro. Con la permanencia en cautiverio de Mariano durante el proceso, que fractura la obra de una manera visceral y da un hachazo, al mundo idílico hasta entonces del protagonista. Años de plomo y genocidio, donde se denuncia explícitamente las aberraciones cometidas durante la dictadura. Vale destacar a mi entender la hondura emocional y el respeto con el que se retrata en el libro lo relacionado al sufrimiento de las víctimas. En Caron, esta denuncia era algo enraizado en su ideología, una denuncia cotidiana que venía de un fuerte compromiso con los derechos humanos. 
      Pero como dije que Caron vertió en este libro tanto de su romanticismo endógeno, voy a otro segundo tema, que es el amor, un amor que incluso en circunstancias tremendas, sigue siendo para el personaje de Mariano una tabla de salvación, como en ese pasaje –bellísimo aunque no menos sórdido- cuando de nuevo en una fuga/sueño en el centro de detención, el protagonista intenta rescatar a su gran amor, María, de las manos de la Gorgona. 
       Pero este romanticismo está presente en más cosas.  Mariano Fernández se enamora de mucho de lo que enamoró a Caron, y que se menciona en imágenes como el Desnudo acostado de Modigliani, La Malabaresa del poema de Baudelaire, o la figura de la Helena que rapta Paris. Dice en el cap. XXII pág 120: “Yo te amo soñando y despierto, te amo desde que comenzaron mis evasiones, llevaras distintos nombres: Rosita, Helena, Virginia y hasta abuela Victoria, pero siempre sos vos”. (Refiriéndose al amor)
      Pero también está una cautivación cercana al amor que produce la contemplación de la belleza no sólo en la mujer sino en el arte, con menciones que van desde la fascinación por las obras de Donatello a la belleza antigua de la ciudad de Siena. 
      Llegado a este punto muchos de ustedes se preguntarán, pero si es un libro de Caron, ¿cómo puede ser?, ¿dónde está el humor? Y el humor, sí, también está, no se preocupen, en personajes como la audaz y transgresora abuela Victoria, su insólito mayordomo George, y muchos de los párrafos relativos a los disparatados Francisco y Rudecinda, los padres de Mariano. 
      Para concluir quería comentarles algo, más allá de mi visión, que es la opinión de dos lectores. Fernando Chorny, ex alumno de Caron y Tallerista de Metafrasta, quien me dijo que estaba escrito con maestría y que era un libro muy argentino. También una querida amiga, Sandra Schmoller, con quien mantuve –vía telefónica- una charla deliciosa sobre lo que la lectura del libro le dejó. 
         Ella se había estado preguntando cómo puede ser que aún con la carga dramática de mucho de lo que se cuenta, la lectura resulta ágil y liviana y se transita sin dificultad, aún en los párrafos más difíciles. Y entonces me decía algo como esto: “¿Sabés qué? Debe ser porque aún en ese contexto, sigue estando el humor de tu viejo, incluso a veces haciendo que uno se ría mucho (como las situaciones de la abuela Victoria y su mayordomo). Pero sobre todo porque el libro es tan bueno que te transporta, en cada fuga te fugás con él.” Y yo le dije, “¿Sabés qué? Eso que me dijiste me encanta y lo voy a decir". Y bueno, lo estoy diciendo.  (En realidad escribiendo!)

         Espero que disfruten de este libro y me encantaría sumar sus opiniones sobre la lectura de la obra. Pueden escribir directamente en la sección de comentarios o mandarlos vía e-mail a: metafrastaediciones@gmail.com

Gracias!!! Saludos, Gilberta


Para adquirir el libro haga click en el link: Carlos María Caron. Las Fugas.



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